LO TERRIBLE QUE ES EL PECADO
“Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y
podrida llaga; no están curadas, ni vendadas ni suavizadas con aceite” (Isaías 1:6). El
profeta compara el pecado con la terrible enfermedad llamada lepra. Dios aborrece el
pecado, pero ama al pecador y quiere verlo libre de sus espantosas consecuencias.
El pecado siempre causa desgracia y problemas. “`Mientras callé se envejecieron mis
huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se
volvió mi verdor en sequedades de verano” (Salmo 32:3). Las consecuencias peores del
pecado son el derrumbe de la vida espiritual y el alejamiento de Dios.
EL FIN DEL PECADO
La calamitosa experiencia del pecado llegará a su fin junto a su autor, el diablo; Satanás y
sus ángeles están reservados para el juicio del gran día (Judas 6).
Finalmente serán destruidos en el gran lago de fuego (Apocalipsis 20:10), el pecado será
eliminado y nunca más volverá a surgir (Malaquías 4:1).