ESTUDIO ADICIONAL

ESTUDIO ADICIONAL • Lección 2
La Biblia es la fuente de la verdad (Juan 17:17; Isaías 8:20). Fue inspirada por
Dios y el Espíritu Santo (2 Pedro 1:19-21; 2 Samuel 23:2). Por lo tanto, no hay
que rechazar sus enseñanzas (1 Samuel 15:23).
Tiene poder para transformar la vida (Hebreos 4:12), produce renacimiento y
crecimiento espiritual (1 Pedro 1:23; 2:2).

Contiene notables hechos científicos.
La tierra cuelga en el vacío (Job 26:7), el aire tiene peso (Job 28:25), el número
de estrella es incalculable (Jeremías 33:22).
Hay que estudiarla y obedecerla. Invitación a estudiar la Biblia (Juan 5:39; Isaías
28:13) y por su lectura somos participantes de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4).

¿QUE ES LA BIBLIA?
Las Sagradas Escrituras son el libro santo del cristiano.
Es la joya más preciosa del pensamiento y la cultura occidental. Más que eso, es
la revelación de Dios al hombre.
La Biblia es un conjunto de libros. Contiene 66, reunidos en dos “Testamentos”,
El Antiguo Testamento fue escrito antes de Cristo, y el Nuevo Testamento es la
historia de Cristo y del desarrollo del cristianismo. La Biblia fue escrita durante
unos 1.500 años, por unos cuarenta autores, entre los cuales se cuentan sabios,
reyes, pastores, agricultores, médicos y legisladores.

LO QUE HAN OPINADO GRANDES HOMBRES SOBRE LA BIBLIA
• Emilio Castelar, famoso literato y político español: “La Biblia es la revelación
más pura que de Dios existe”.
• Enmanuel Kant, famoso filósofo alemán: “La existencia de la Biblia como un
libro para el pueblo, es el más grande descubrimiento que la raza humana haya
experimentado”.
• Conde León Tolstoy, eminente escritor ruso: “El desarrollo moral del hombre y
del niño es imposible sin leer la Biblia”.

CONSEJOS SOBRE EL ESTUDIO DE LA BIBLIA
Todo cristiano debe poseer y estudiar el libro Santo de Dios.
Jesús les dijo: “Escudriñad las Escrituras” (Juan 5:39). Decía San Jerónimo,
traductor de la versión la Biblia llamada Vulgata Latina: “Debemos cultivar la
inteligencia mediante la lectura de Los Libros Santos”. El cardenal Garibi Rivera,
ex arzobispo de Guadalajara, expresó: “Si los fieles se proponen leer
asiduamente la Sagrada Escritura, tendrán un conocimiento más profundo de la
Divina Revelación, sacado de la Palabra escrita de Dios. La oración por una
parte, y la lectura de la Biblia por otra, constituyen una conversación real del
cristiano con Dios, que sirve para alimentar su vida espiritual”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *