ESTUDIO ADICIONAL • Lección 4
Jesús promete volver.
a) La promesa en el Antiguo Testamento (S. Judas 14, 15, Job 19:25-27; Salmo
96: 13; Isaías 26:21; 40:10; 62:11; 66:15). b) La promesa en el Nuevo
Testamento (S. Mateo 24:30; 16: 27; 25: 31; 26: 6; Filipenses 3: 20,21; 1
Corintios 1: 7, 8; 2 Pedro 1: 16; Hebreos 9: 28; Apocalipsis 1:7; 22: 12, 20).
¿Cómo y para que vendrá Jesús?
Vendrá en forma personal y visible (Hechos 1: 11). Con todos sus ángeles (S.
Mateo 25: 31). Como un relámpago (S. Mateo 24: 27). Para destruir a los impíos
(2 Tesalonicenses 2: 8, 9). Para resucitar a los justos y transformar a los vivos (1
Corintios 15: 51-55).
Actitud de la gente ante el regreso de Jesús.
a) Los impíos se desesperan (Apocalipsis 6: 15-17). b) Los justos se regocijan
(Isaías 25: 9). c) Los creyentes se preparan para el glorioso advenimiento (S.
Mateo 24: 42; 2 Pedro 3:14; Tito 2: 11-14).
Un nuevo mundo de felicidad.
En el mundo nuevo habrá maravillas increíbles (2 Corintios 2: 9). La naturaleza
será transformada (Isaías 11:6-9). No habrá más sufrimiento, enfermedad ni
muerte (Apocalipsis 21:1-4). Estaremos para siempre con Jesús (Apocalipsis 22:
1-6).
LA BIENAVENTURADA ESPERANZA
Una de las maravillosas doctrinas cristianas es el advenimiento glorioso del
Señor Jesús. Se cuenta que los cristianos primitivos se saludaban con la palabra:
“Maranatha” que significa «El Señor viene «.
El segundo advenimiento es una doctrina bíblica y cristiana. Millones han rezado
el Padrenuestro y han dicho: «Venga tu reino”. Al repetir el Credo, han
declarado: «Ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos».
Esta doctrina se encuentra en toda la Biblia. Enoc, séptimo patriarca desde
Adán, profetizó acerca de ese evento extraordinario, la mayoría de los profetas
del Antiguo Testamento se refirieron a los acontecimientos del fin y al
advenimiento de Jesús. En el Nuevo Testamento los hechos que ocurrirán en el
fin del mundo tienen un lugar destacado en las enseñanzas de Jesús y los
apóstoles. El Apocalipsis termina con un pedido conmovedor: «El que da
testimonio de estas cosas dice: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí ven,
Señor Jesús” (Apocalipsis 22: 20).